domingo, 4 de febrero de 2024

La libertad avanza...y también la esperanza

 

                            Primera nota de opinión del 2024. 4 de Febrero, estamos promediando más o menos 45 días de la asunción de Javier Milei como presidente de la Argentina, después de haber atravesado un 2023 de campaña a pleno, caracterizada por la fuerte polarización frente a lo que él llamó "La casta", que luego para el ballotage pasó a ser "el kirchnerismo" buscando captar el voto de Juntos x el Cambio.  


                            Personalmente, observando como transcurría la campaña, desde el primer día vi a Milei y su movimiento "La libertad Avanza (LLA) como una incógnita. Una incógnita en el sentido de que proponía algo inédito en la historia argentina, que pretendía ser diferente a todo lo visto jamás, diferente a los partidos tradicionales, con funcionarios que "detestan" la política y se autodenominan "outsiders" por venir "de afuera", del sector privado. Además llegaban con propuestas no exentas de polémica: fuerte ajuste (mas fuerte que el que propone el FMI, tal y como lo dijo el propio Milei), cortar los planes sociales, anular la legalizacion del aborto, romper las relaciones con China y Brasil y eliminar la moneda nacional mediante la dolarización, el caballito de batalla del libertario, etc. La "incógnita" era por la carga de escepticismo mezclado con curiosidad que me generaba, básicamente ¿Cómo va a llevar a cabo todo eso, va a poder? ¿Cómo va a hacer para lidiar con las protestas cuando empiece a achicar el Estado, porque tiene que despedir miles de empleados públicos que se van a defender, como? ¿y la dolarización como la va a hacer, nos va a devaluar los sueldos a todos y vamos a trabajar full time por 20 dolares?  No podía entender cómo iba a ser el gobierno libertario, aunque en el fondo algunas de las ideas se me hacían atractivas. Claro, ¡a quién no le gusta la libertad! 

                       


Empezó el gobierno y la primera medida que vimos fue una mega-evaluación del 100%. ¡pumba! dólar oficial de 400 a 800 en un par de días. Nos dijeron que era un sinceramiento, porque el dólar con Alberto era mentira, bastaba ver la brecha con el "blue". Acto seguido, subas masivas de precios, inflación de diciembre al 30%. Nos responden que es inflación heredada,  reprimida, que salió del clóset donde estaba escondida con el gobierno anterior. Llegó Enero y con él vino una catástrofe ambiental en Bahía Blanca, lo vimos a Milei arribar a la ciudad vestido de militar, visitar la zona e irse pero sin anunciar envío de fondos para la ciudad. ¡caray! Luego vino una inflación de aproximadamente 25%, la cual nos dijeron que es un numerazo porque bajó con respecto al 30 de diciembre. Cayeron las ventas minoristas un 40% según las ultimas noticias y el mes transcurrió a puro debate extraordinario por la llamada "ley ómnibus" o "ley BASES" que es el manual libertario para los próximos cuatro años, con un arsenal de desregulaciones y privatizaciones que nos aseguran son para vivir mejor.  Se aprobó en Congreso por 144 a 108 votos, lo cual es un éxito para Milei ya que una de las dudas que tenían los analistas era ver cómo va a hacer para tener gobernabilidad en minoría y sin gobernadores ni intendentes propios.  Resta esperar a que pase al Senado y ver cuál es el resultado. Ya advirtieron que si no sale la ley, las medidas van a hacer más duras. 

                Así y todo, a pesar de que el gobierno empezó con un ajuste muy duro que no pegó sobre la casta como prometía, sino que pegó sobre la gente "de bien", particularmente la clase media y media baja, a ojo y con una simple observación directa no se ve gente enojada con Milei, todo lo contrario, da la sensación de que la gente está aguantando, creyendo en la idea de que ya estábamos mal antes y de que este mal trago era "necesario", están observando, viendo que pasa, tratando de entender, procesando, pero la duda es ¿Hasta cuando va a aguantar la gente? ¿la cosa se pondrá peor? ¿Mejorará la situación económica? ¿habrá medidas contra "la casta"?  De todo esto no estamos seguros, no podemos saberlo, y para criticar a un gobierno que recién empieza y que fue votado por amplia mayoría en el balotaje, todavía es muy temprano. De lo que si estoy seguro, más considerando que el FMI dio un pronóstico de caída del PBI del 4% para este año para Argentina, es que no hay que bajar los brazos, no hay que dejarse llevar por el pesimismo, hay que ser fuertes, hay que ser optimistas, y hay que creer, porque tenemos con qué, hay que mantener la esperanza... 

                Para finalizar, ¿Cómo se lee la foto meme que compartió Milei en sus redes,  un León liberando de la jaula a los ciudadanos o éstos entrando en la jaula donde el león con la falsa promesa de libertad los va a tener condenados y encerrados?  Cualquiera de estas dos lecturas dependerá de cada uno de nosotros, la realidad la veremos día a día, veremos que pasa.

                        

                           

domingo, 24 de diciembre de 2023

Shhh! No hablemos de política


 ¿Cuantas veces escuchaste en tu vida la frase: "por favor, no hablemos de política" o "yo de política no hablo, odio a los políticos, odio la política, no me gusta para nada" o que te recomienden que no hables de política en tu lugar de trabajo, en las reuniones familiares, o con amigos, o en determinados lugares, o si hay alguien de la política presente o cerca. ? seguramente muchas veces, infinitas. Porque parece que "la política" es como un tabú, algo de lo que no hay que hablar, como si expresar tu ideología estuviera mal, como si tuvieras que cuidarte de los que piensan diferente o algo así. Pero lamento decirte que todo en esta vida es político, incluso cuando decís que no te gusta la política o no querés hablar de ella.

No hay texto alternativo para esta imagen

Callarte esta mal, está mal que no puedas expresar tu forma de pensar, que no puedas opinar. Está mal que te censuren, o que te obliguen indirectamente a la autocensura. Mucho peor es que te discriminen por pensar de cierta manera. La libertad de expresión y culto es la clave en toda sociedad democrática sana. Por eso es bueno que te expreses, que digas lo que opinas, que puedas sugerir, que puedas hablar de tu ideología o de tu creencia religiosa. No te autocensures, no te inhibas, no te sientas menos que nadie. Pero eso si, expresate con respeto, no descalifiques a los que piensan diferente a vos, no te conviertas en un compartidor serial de mala onda o en un troll en redes sociales. No te dejes influenciar por noticias falsas o sesgadas en contra de alguien que piensa distinto. Construí tu propio pensamiento, en base a lo que vas aprendiendo de diferentes fuentes. Y algo que te ayuda a lograr esto es ser una persona de Mente Abierta. ¿y qué es ser de mente abierta? Es ser tolerante, respetuoso, saber escuchar y leer todas las opiniones y sacar las propias conclusiones. Como lo explica la imágen adjunta arriba.

No hay texto alternativo para esta imagen

Los políticos son personas igual que vos, son salidos de la misma sociedad de la que salís vos, son un reflejo de la sociedad en la que están inmersos. No son extraterrestres que vienen en ovnis a gobernarnos. Entonces, ¿por qué verlos como ajenos y no hablar de política? Que haya muchos políticos corruptos o mentirosos no quiere decir que la política sea "una mierda" de la que mejor no opinar. Ese es un tema aparte, corruptos hay en todas las disciplinas y profesiones. "La política" propiamente dicha es una ciencia como muchas otras, y hay especialistas entrenados específicamente para opinar sobre ella. Son los politólogos. Es distinto un analista de la política que un hacedor de política o político. Uno la hace y el otro la analiza, la comenta, como en el fútbol cuando ves un partido y escuchas al comentarista.

No hay texto alternativo para esta imagen

La política en su fase más simple nos atraviesa a todos. Es parte de la vida cotidiana. Cuando sos un empresario exitoso dueño de una empresa y tomás decisiones que afectan a tus empleados, estás haciendo política. Cuando participas de un sindicato estás haciendo política, cuando apoyas una causa social estás haciendo política también. En fin, todos somos actores de la política en distinta forma, entonces, ¿por qué autocensurarnos y no hablar de eso? No hace falta opinar de temas específicos y complejos que mejor dejarlos para los especialistas analistas de la política, pero tenemos que liberarnos de ese tabú y ser mas libres de opinar de las cosas y causas que nos interesan con libertad, así podemos hacer una sociedad mejor.

¡Viva la libertad de expresión! ¡Viva la diversidad y el respeto a todas las formas de pensar!


¡Espero que les haya gustado esta nota de opinión :)

¿Qué opinan? ¿se tiene que poder hablar de política en cualquier lado? ¿o mejor no? ¿Les molesta que se hable de política?

dejen sus opiniones, comentarios, likes, etc!! con respeto y buena onda :)

viernes, 15 de diciembre de 2023

Matilda y la revolución de las masas

Un análisis de la película en clave de humor político 

    Una maestra sumisa, con síndrome de Estocolmo y precarizada, que vive en una choza sin calefacción y trabaja las 24 horas del día, sobrecargada de tareas y posiblemente sin vacaciones ni aguinaldo. Una revolución de las masas que se rebelan, toman la escuela y la expropian echando a patadas a la dueña capitalista autoritaria y explotadora. Esta podría ser la reseña de algún libro de ciencia política de marxismo para niños. Pero no, es una reseña que pensé para el musical de Netflix Matilda. Ojo, va con humor, no se enojen.

No hay texto alternativo para esta imagen
Matilda

                Esta es la historia de una niña con poderes especiales, más inteligente que el promedio de los niños y niñas de su edad, hija de padres descuidados que la llevan a una escuela donde supuestamente le van a enseñar "disciplina". La niña según los padres es una malcriada e insubordinada todo por culpa de los "libros", porque es demasiado autodidactada. Por eso hay que llevarla a un colegio donde "la corrijan". Sin embargo, el efecto va a ser todo lo contrario a lo deseado.

No hay texto alternativo para esta imagen
La mansión escuela

        En primer lugar, cuando llega al colegio se encuentra con una mansión gigante en medio del bosque, dirigida por una sola mujer de unos 55 o 60 años, extremadamente autoritaria cuyo método de educar a los estudiantes es la disciplina militar. Tiene una sola empleada que dicta todas las materias y ella se encarga personalmente de educación física, cátedra que dicta cual entrenamiento de soldados preparándose para ir a la guerra de Vietnam: cuerpo a tierra, pasamanos, saltar ruedas, todo. La maestra tiene una personalidad opuesta a la directora: sumisa, callada, obediente y pacífica. Obedece a su superiora a pesar del hostigamiento que recibe a diario, no se queja y hasta incluso la respeta. Seguramente padece algún tipo de trastorno de Estocolmo por la imposibilidad de encontrar otra forma de vida más saludable.

No hay texto alternativo para esta imagen
Los padres de Matilda: blancos, clase media y corruptos

        En segundo lugar, vemos un dato curioso pero no menos llamativo: todas las familias de piel oscura son o trabajadores precarizados o empleados de un circo como es el caso de la familia del escapista, historia que "flashea" matilda en su cabeza. Mientras que las familias de color blanco viven o en una mansión (la directora) o en casa de clase media, dedicados a la venta de autos y ligados a la corrupción. Claramente unos son de una clase más "acomodada" que lo otros. ¡Epa! ¿Qué pasó ahí?

No hay texto alternativo para esta imagen
Frase de la canción de Bruce donde se hace alusión a la rebelión

            Y en tercer lugar, la mejor parte. Vemos una clara alusión a la rebelión de las masas contra la opresión y el autoritarismo. Primero en la canción de Bruce donde el niño sacrifica su propia vida comiéndose una inmensa torta todo para desafiar el autoritarismo de Tronchatoro. Lo logra y es el primer paso hacia la caída de la dictadora. Luego, la niña prodigio desafía con la mirada a la dictadora demostrándole que no le tiene miedo, y utiliza sus "poderes" para lanzarle una salamandra a sus ropas (el animal es la debilidad de Tronchatoro) y así se consuma la segunda derrota de la dictadora, que va camino a caer.

No hay texto alternativo para esta imagen
El baile de la revolución. ¡La dictadora ha caído!

            Finalmente, llega la caída de la dictadora. Con una verdadera revolución, y banderas rojas, las masas oprimidas (representadas por los niños y niñas) se apoderan de la Escuela, derrocan de su cargo a Tronchatoro quién ya no vuelve a aparecer más en escena como señal de que fue expulsada y toman el poder haciéndose cargo de todo el predio del edificio y pasando a gestionarlo por su propios medios, con sus propias reglas y a su propio modo. De este modo, los obreros expulsaron a los patrones, tomaron la fábrica convirtiéndose en los nuevos dueños y la gestionaron con un método basado en la igualdad y la democracia en contraposición al autoritarismo y opresión anteriores. ¡La dictadura del proletariado ha comenzado! ¡Niños y niñas de todos los países, uníos!. Karlitos Marx se acomoda sobre su sillón, bebe un sorbo de la copa de vino que está sosteniendo en su mano izquierda y suspira de placer. Está feliz con la peli que acaba de ver.


Escuchá la canción de la revolución acá: 



Espero que les haya gustado esta historia relacionando Matilda y la ciencia Política y al menos les haya sacado alguna sonrisa. Comenten abajo con lo que quieran, incluso con sus propias reseñas e historias! ;)


sábado, 2 de diciembre de 2023

La pandemia y el debate político: Un nuevo paradigma. ¿Libertad o igualdad? Liberalismo vs absolutismo.



“Casi todos los grandes enunciados de la filosofía política han sido propuestas en épocas de crisis”


            En noviembre de 2019 se descubrió en la ciudad China de Wuhan un virus nuevo de la categoría de los coronavi*us que cambió radicalmente la forma de vida de todo el planeta. Se esparció por el mundo, impulsado por la globalización y los grandes flujos de personas que a diario viajan de un lado a otro, y se convirtió en p*ndemia, causando pánico y preocupación en la población y especial interés en los gobiernos, ya que cambió la cotidianeidad por completo.

            Pero lo más interesante es el debate político que se generó con este nuevo paradigma de vida, ya que cada gobierno optó por una estrategia diferente para combatir la emergencia, y esa estrategia fue variando según la orientación política e ideológica de cada gobierno de turno: desde negar el virus y sus consecuencias hasta decidir una intervención activa y profunda en la vida privada y cotidiana de la gente. En el primer caso, encontramos la postura liberal, con Brasil de Bolsonaro y el Estados Unidos de Donald Trump como principales ejemplos. En el segundo caso, la postura intervencionista, con Argentina de Alberto Fernández o la China de Xi Ximping entre los protagonistas. El debate se convirtió en: ¿Liberalismo o Leviatán? Qué cada ciudadano se cuide solo priorizando la economía o que el estado actué como una suerte de leviatán que se encargue de cuidar a la población con un modelo absolutista. 

            El análisis comienza desde la filosofía política, ya que como dice Sheldon Wolin, “los límites y la esencia del objeto de estudio de la filosofía política están determinados, en gran medida, por las prácticas de las sociedades existentes. Entendemos por prácticas procesos institucionalizados y procedimientos establecidos que se emplean habitualmente para resolver asuntos públicos. Estas prácticas cumplen una función fundamental para ordenar y dirigir la conducta humana” (p.15) y sin dudas, de esto hubo mucho durante la pandemia. Pero lo más acertado del autor, es cuando describe que “casi todos los grandes enunciados de la filosofía política han sido propuestas en épocas de crisis” (p.17) pero más atinado es cuando relata que la preocupación de los filósofos políticos siempre ha sido el órden y que la disciplina se refiere a los asuntos públicos. Claramente la pandemia fue un evento que desordenó la vida en sociedad y golpeó al mundo casi como una guerra mundial, por lo tanto se convirtió en un evento digno de analizar por filósofos políticos en busca de soluciones y órden.

            En segundo lugar, se puede hacer una referencia a lo que plantea Hannah Arendt en el texto “qué es la política”, particularmente cuando plantea que “en el lenguaje hay pensamiento congelado, que el pensar debe descongelar cuando quiere averiguar el sentido original. Así, trabaja aislando conceptos, siguiéndoles la pista, enmarcándolos, de manera que, en sus manos, el acto de teorizar tiene que ver con reencontrar, recuperar y destilar un sentido que se ha evaporado.(…) rastrear huellas de conceptos políticos hasta llegar a experiencias concretas. Se ha hablado de esta teórica política como si se tratara de una fenomenóloga” (p.12). La pandemia contiene un cúmulo enorme de conceptos políticos que deben ser aislados, recuperados y destilados para encontrarles el sentido y comprender este fenómeno mundial único. Conceptos como, por ejemplo: aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO), cuarentena, infectología, contagiosidad, Ingreso familiar de emergencia (IFE), entre otros, fueron conceptos con alto contenido político que surgieron en el contexto de emergencia y que afectaron a toda la sociedad.

            En tercer lugar, para finalizar el análisis desde lo político y lo filosófico, encontramos algunas claves en Chantal Mouffe en “Entorno a lo político”. Allí, la autora define la política como “un conjunto de prácticas e instituciones a través de las cuales se crea un nuevo órden” y lo político como “la dimensión de antagonismo considerada constitutiva de las sociedades humanas” (p.12). En primer lugar, la pandemia trajo consigo un conjunto de prácticas e instituciones a través de las cuales se creó un nuevo órden, ya que vimos como desde los gobiernos se establecieron nuevas normas de convivencia a partir de leyes o decretos de necesidad de urgencia: restricciones para circular, obligatoriedad de usar barbijo en espacios públicos, prohibición para salir libremente o para reunirse en espacios púbicos, reglas para interactuar socialmente como la de mantener la distancia o los horarios de atención cortados en los comercios o bancos, permisos para circular según la terminación del DNI, etc. Todo esto claramente tiene que ver con la política.  Pero lo más interesante es la óptica de lo político, ya que esta crisis mundial generó un gran antagonismo en la sociedad: liberales vs intervencionistas. Entonces, la pandemia es una cuestión política y hay que pensarla de modo político, pues se trata de un problema que afecta a nuestras sociedades y que no era un mero asunto técnico a resolver por expertos, ya que siempre implicó optar entre opciones en conflicto. Mouffe describe que hay una incapacidad para pensar políticamente y se debe a la hegemonía del liberalismo, que niega lo político, por su tendencia racionalista e individualista que impide conocer la naturaleza pluralista del mundo social, niega lo político en su dimensión antagónica (p.17).  Y esto fue así tal cual, los representantes de la postura liberal negaron en todo momento la peligrosidad del virus, la describieron como una “gripecita” y defendían la idea de que cada uno haga su vida con normalidad ya que la prioridad era la economía.  Así, siguiendo el planteo de Mouffe, menciona la teoría de Carl Schmidt de ver lo político en la discriminación amigo/enemigo, que no es más ni menos que la creación de otro opuesto a un ellos como formas colectivas de identificación. (pp. 17-23). Esto fue lo que ocurrió en particular en Argentina, se creó un antagonismo muy fuerte entre quienes defendían la idea liberal y quienes defendían la idea de que el Estado tenía que intervenir para proteger a los ciudadanos de la amenaza, a tal punto que se creó una fuerte “grieta política” entre ambos bandos. Mouffe explica que este antagonismo de amigo/enemigo no es saludable para la democracia y propone un antagonismo domesticado, donde debe haber un vínculo entre las partes en conflicto, que no traten de erradicarse una a otra. Propone crear una relación nosotros/ellos donde cada parte admita que no hay solución racional a su conflicto pero reconozca la legitimidad de su oponente. Algo similar a cuando en el deporte se dice “rivales, no enemigos”. Este modelo se llama “agonista” y es lo que vimos en algunos momentos del comienzo de la crisis, cuando las fuerzas políticas opuestas se juntaban y hacían anuncios a la sociedad en conjunto, dejando de lado por un instante sus diferencias ideológicas (las conferencias de prensa que daban Horacio R. Larreta como jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y representante de Juntos por el cambio, junto con Alberto Fernández y Axel Kicillof como Presidente y Gobernador de la provincia de Buenos Aires respectivamente, ambos representantes del Frente de Todos). Mouffe destaca que “la tarea de la democracia es transformar el antagonismo en agonismo” y que los rivales deben ser vistos como “adversarios”, no “enemigos” (p. 27). La autora también describe algo que tiene mucho de cierto ya que lo vemos desde el comienzo de la pandemia en 2020 hasta nuestros días en 2023 previo a las elecciones presidenciales de dicho año, y es cuando menciona que “dado el actual énfasis en el consenso, no resulta sorprendente que las personas estén cada vez menos interesadas en la política y la tasa de abstención crezca” (p.31) Esta falta de movilización política, producto de que no hay una representación conflictiva del mundo que incluya comportamientos opuestos con los que la gente se pueda identificar para que las pasiones se movilicen es lo que vimos durante estos últimos cuatro años producto de una sociedad hastiada, agobiada y de propuestas políticas que, a pesar de presentarse como opciones diferentes, se muestran muy similares desde lo ideológico o, cuanto menos, con las fronteras difusas: para las elecciones de 2023 4 de las 5 opciones presidenciales son muy similares en sus propuestas: ajuste del gasto, reducción del déficit, FMI, deuda, etc. En las P.A.S.O de agosto de 2023 vimos como los candidatos “moderados” fueron rápidamente descartados, quedando las cinco opciones más antagónicas en términos de Mouffe. Así vemos que para desgracia de la autora, el país está llegando a las elecciones de octubre con más antagonismo y menos agonismo, con más Carl Schmidt que nunca. Con un candidato que propone a  “la casta” como su enemigo a exterminar y otro que propone a “el kirchnerismo” como su enemigo a eliminar. Mientras tanto, solo votó el 70% del padrón, lo que demuestra apatía y falta de interés por la política, producto de un excesivo consenso y falta de agonismo. “El consenso es necesario, pero debe ser acompañado del disenso” (Mouffe, p.38) y concluye que “mi argumento es que, gracias a la idea del “adversario”, el enfoque agonista que propongo puede contribuir a una revitalización y profundización de la democracia” (p. 39) Y esta es la idea que deberíamos transmitir como politólogos al mundo, sobre todo en el año en que Argentina cumple 40 años ininterrumpidos de democracia.

            El siguiente análisis al que nos lleva este fenómeno ocurrido en 2019-2022 puede ser denominado como “eje político” y tiene que ver con el debate entre libertad vs igualdad. Para ello, la referencia es con John Stuart Mill y Alexis de Tocqueville. El primero, en su libro “Sobre la libertad” defiende el individualismo y advierte sobre el poder de la absorción del individuo por la sociedad, a la cual ve como enemiga de la libertad. Aclara que no se refiere al libre albedrío sino a la libertad civil o social. Entendió la libertad como la “protección contra la tiranía de los gobernantes políticos”, o sea que la ve como el “remedio para limitar el poder” y para esto hay dos caminos: “uno, obtener reconocimiento de ciertas inmunidades y otro (…) el establecimiento de frenos constitucionales” (p.7). Se destaca de Mill que “la sociedad puede ejercer su acción opresora sobre el individuo valiéndose de los órganos coercitivos de poder político”. Esto fue el motivo principal de polémica: la gestión de la pandemia. Unos defendían la idea de que si cada uno se cuida solo y el Estado no interviene, la economía (que para ellos es la prioridad) puede funcionar con normalidad y el virus no alteraría nada: es una postura liberal, individualista y que considera al Estado como una amenaza a la libertad. La otra postura consideraba que el Estado tenía que intervenir y que estaba bien el IFE, las cuarentenas y todas las restricciones. Durante el transcurso de la pandemia vimos como la propia sociedad oprimía al individuo, a través de la presión social ejercida sobre cada uno que circulaba sin permiso, no se aislaba si estaba contagiado o simplemente circulaba sin barbijo. La sociedad “obligaba” a cada uno a tomar medidas de cuidado personal. Los defensores de la postura liberal más extremos llegaron a considerar que era necesario limitar el poder de los gobernantes porque veían cada medida como una amenaza a la libertad. Cabe destacar que el actual candidato a presidente por “La libertad avanza” comenzó su crecimiento en popularidad con los movimientos “anticuarentena” durante la pandemia.

            Luego aparece la cuestión de la igualdad, y es ahí donde en Tocqueville encontramos una idea importante que dice “los hombres no pueden gozar la libertad sin comprarla con algunos sacrificios, pero los placeres de la igualdad se ofrecen por si solos” (p.551). Esta frase deja mucho para reflexionar, pues con la crisis sanitaria y el rol interventor de muchos estados, la libertad se volvió bandera de muchos partidos políticos que buscan desplazar a los oficialismos aprovechando el hastío de la sociedad con lo vivido. El claro ejemplo es “La Libertad avanza”, partido surgido durante la pandemia y fortalecido el post-pandemia. Otra cuestión que puede explicar el crecimiento de las ideas liberales en los últimos tiempos puede ser cuando Tocqueville plantea que el individualismo es mayor al salir de una revolución democrática que en otra época, y describe que “cuando una sociedad acaba de formarse sobre los restos de una aristocracia, el aislamiento y el egoísmo se hacen más notables. Estas sociedades no solo tienen hombres independientes, sino hombres acabados de llegar a la independencia y que se embriagan en el nuevo poder, conciben una vana confianza en sus fuerzas y creyendo que no necesitan a nadie no encuentran dificultad en hacer ver que no se ocupan sino de ellos mismos” (pp.555-557).  En líneas generales, la Argentina venía de un gobierno con orientación aristocrática u oligárquica, al que se le decía “el gobierno de los CEOs” porque estaba integrado por CEOs de las principales grandes empresas y la pandemia vino a representar una especie de revolución democrática, pues potenció el avance tecnológico, sobre todo en la forma de comunicación, cambió la forma de interacción social y llevó a mayor igualdad sobre todo cuando aparecieron las vacunas y el debate fue como distribuirlas, donde la prioridad fue que sea gratuitamente y a todos por igual. Esto podría explicar por qué es mayor el individualismo y el egoísmo actualmente, que se puede ver a simple vista en cualquier rincón del país.  Pero también hay que mencionar el riesgo del despotismo, que según Tocqueville “se ve en el aislamiento de los hombres la garantía más segura de su duración y procura aislarlos lo más posible” y agrega que “le agrada el egoísmo, un déspota perdona fácilmente a los gobernados que no lo quieren, con tal de que ellos no se quieran entre sí, no les exige su asistencia para conducir el estado y se contenta con que no aspiren a hacerlo. Llama espíritus turbulentos a quienes pretenden unir esfuerzos para crear prosperidad común y buenos ciudadanos a quienes se encierran en si mismos” (p.556). Esto puede estar relacionado con lo que propone el candidato de “La libertad avanza” cuando dice “vengo a despertar leones”. Esta apuntando a ese ciudadano individualista, egoísta y encerrado en sí mismo que cree que la prosperidad la puede obtener por sí solo, sin ayuda de nadie y mucho menos del Estado, a quien considera parasitario.  Hay un riesgo elevado de posible despotismo, pero de momento es una incógnita. Lo explicó Hugo Haime en diario Perfil el 24 de septiembre de 2023: “Cierto es que más del 50% de los jóvenes insisten en votar al libertario, un sector rebelde, individualista y frustrado ante el fracaso de los políticos tradicionales”.

            Con respecto a los pueblos democráticos, dice Tocqueville que sus rasgos son: multitud de hombres iguales y semejantes, cada uno vive aislado, sobre ellos se eleva un poder inmenso y tutelar que asegura sus goces y vigila su suerte, ese poder es absoluto, minucioso, regular, advertido y benigno, similar al poder paterno. Esto parece describir casi perfectamente nuestros tiempos, donde en los comienzos de la pandemia el presidente Alberto Fernández defendió la idea del poder paternalista del Estado, cuyo deber era cuidar a la gente, incluso a costa del deterioro económico. Y esto generó la exaltación de los liberales. Finalmente, hay similitudes entre lo que vio Tocqueville y el presente, donde el autor vio que: 1) un mundo nuevo nacía, 2) los bienes y los males se repartían con igualdad, 3) el nº de pequeñas fortunas crece y los goces y deseos se multiplican, 4) no hay prosperidades extraordinarias ni miserias irremediables, 5) ambición es sentimiento universal y hay pocas ambiciones grandes, 6) cada individuo está aislado y es débil, 7) la sociedad es ágil, perspicaz y fuerte, 8) los particulares hacen pequeñas cosas y el Estado grandes y 8) el nuevo estado de la sociedad no es superior al antiguo, es diferente.

            Finalizando el eje político, cabe una mención a la “Introducción de F. Engels a la edición de 1895” donde se describe la utilización del sufragio universal, que en un momento se veía como instrumento de engaño del gobierno pero luego pasó a ser elemento de emancipación. Menciona que este eficaz empleo del sufragio trajo un método de lucha del proletariado nuevo, se descubrió que las instituciones estatales donde se organizaba la dominación de la burguesía ofrecían oportunidades a la clase obrera para luchar contra esas mismas instituciones (p.16-17). Durante la pandemia y en especial la post-pandemia se observó un fenómeno electoral que daba derrotas a todos los oficialismos, independientemente de la orientación ideológica. Trump en Estados Unidos, Bolsonaro en Brasil, Piñera en Chile, fueron algunos de los recambios que se dieron en estos años. En Argentina se dio con los gobernadores y está por darse con el actual presidente Alberto Fernández, que decidió bajar su chance de reelección y acabará su mandato dándole paso a otra opción diferente, incluso la oficialista que se ve obligada a cambiar. Los liberales, con Javier Milei a la cabeza, vieron en el sufragio la oportunidad para llegar al control del Estado y lograr la emancipación de la dominación de la clase política tradicional, a la que llaman “la casta”. Igual que el proletariado que describía Engels, pero en el polo ideológico opuesto.

            Dentro del eje político queda por mencionar el caso que se dio con la provincia de Mendoza, que en 2021 en plena pandemia propuso, a través de su gobernador Rodolfo Suarez, la independencia de la Argentina. Pero lo curioso es que lo hizo por diferencias ideológicas con el presidente Alberto Fernández. En particular, Mendoza estaba alineada a la postura liberal y descreía de todas las medidas intervencionistas que se aplicaban, incluso si éstas estaban aprobadas y sugeridas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto nos lleva a pensar en lo planteado en “La cuestión judía” donde el foco está puesto en los judíos y su deseo de emancipación del gobierno alemán. El autor Bauer describe que la cuestión judía se trata de una antítesis religiosa, entre judíos y cristianos, y propone que una antítesis se resuelve haciéndola imposible, y este caso se logra aboliendo la religión. Pero como la religión no se puede abolir, el autor propone que lo que sí se puede abolir es el privilegio religioso en general. “El estado puede haberse emancipado de la religión incluso cuando la mayoría siga siendo religiosa” (p. 6). Para el autor, la religiosidad debe quedar en el plano privado. Esto nos lleva a reflexionar sobre el caso mendocino, ya que podríamos concluir que de lo que se trata es de la antítesis ideológica, ¿y cómo se resuelve una antítesis? Haciéndola imposible, por ende, la antítesis ideológica se resolvería aboliendo la ideología.  Pero como ésta no se puede abolir, lo que habría que abolir es el privilegio ideológico que posee quien es el gobierno de turno. Más precisamente la conclusión es que lo que le haría muy bien a la democracia argentina es eliminar el prejuicio ideológico. El peronista seguirá siendo peronista y el radical seguirá siendo radical, pero antes que todo ambos son ciudadanos argentinos.

            El tercer eje lo denomino “eje democrático” y tiene que ver con lo que plantea Hungtington en el capítulo 1 y 2 de “la tercera ola”, donde describe que el mundo atravesó tres grandes olas democráticas y que a cada ola le siguió una contra-ola caracterizada por tendencias autoritarias o anti-democráticas. La primera ola se ubica entre 1828-1926, la primera contra-ola en 1922-1942, la segunda ola en 1943-1962, la segunda contra-ola en 1958-1975 y la tercera comienza en 1974 y no tiene definida su fecha de cierre. Las olas de democratización se caracterizan, según el autor, porque son un conjunto de transiciones de un régimen no democrático a uno democrático que ocurren durante un periodo de tiempo y superan las transiciones en dirección opuesta en ese mismo periodo. Implica liberalización o democratización parcial en sistemas políticos que no se convierten por completo en democráticos. Las contra-olas se caracterizan por un giro autoritario. Si la tercera ola comienza según el autor en 1973 en el mundo, pero no tiene un final definido, ¿no podría decirse que en el periodo 2019-2023 hay una especie de tercera contra-ola? El giro autoritario es visible: Trump, Bolsonaro y el crecimiento de las extremas derechas en distintas partes del mundo parecen demostrarlo.   

            En conclusión, la pandemia que vivimos entre fines de 2019 y 2022 representó un fenómeno político relevante y muy interesante para analizar desde la ciencia política. Cambió la forma de socialización, potenció el avance tecnológico y cambió la forma de actuar e interactuar de los gobiernos. Provocó cambios drásticos en los sistemas democráticos, en la distribución de las riquezas y en las relaciones internacionales entre países.  Es un evento de magnitud que perdurará por siempre en la historia de la humanidad como uno de los grandes hitos vividos, como lo fueron la revolución rusa, francesa o las guerras mundiales.

           

 

Bibliografía consultada e inspiradora:

1) Ambroggio, Iván (2020) “¡Es el Estado, estúpido!” , diario Perfil, recuperado de: https://www.perfil.com/noticias/opinion/opinion-ivan-ambroggio-coronavirus-es-el-estado-estupido.phtml

 

2) C. Marx “ La cuestión judía” Primera parte.

 

3) Chantal Mouffe (2007) “En torno a la Político” Ed. FCE, La política y lo político. Capitulo 2.

 

4) F. Engels “Introducción de 1895 en la lucha de clases en Francia”.

 

5) Haime, Hugo (2023) “Muchos prefieren el peso al dólar” recuperado de:  https://www.perfil.com/noticias/columnistas/muchos-prefieren-el-peso-al-dolar-por-hugo-haime.phtml

 

6) Hanna Arendt (1997) ¿Qué es la política? Ediciones Paidos, Barcelona, Introducción de Berger pag. 1 a 26.

 7) Infobae, redacción. “El sueño de la independencia de la provincia de Mendoza llegó a la revista The economist”. Recuperado de: https://www.infobae.com/economia/2021/06/04/el-sueno-de-la-independencia-de-la-provincia-de-mendoza-llego-a-la-revista-the-economist/

8) J. Stuart Mill “Sobre la libertad” Cap. 1 y 2.

 9) A. de Tocqueville “La democracia en América” Segundo Volumen Segunda Parte Puntos 1, 2, 3, 4, 5,15, 15, 20 Tercera parte Puntos 1, 5, 7 Cuarta parte Punto 1 a 8. Cap

10)  Krause, Martín (2020), “El nuevo mundo de los corona-zombies”, Diario Perfil, recuperado de: https://www.perfil.com/noticias/coronavirus/el-nuevo-mundo-de-los-corona-zombies.phtml

11) Seldon Wolin(1994) “Política y Perspectiva” Amorrortu Editores. Cap. 1. Ver en Biblioteca

 12) S. Hungtington “Las olas de la democracia” Editorial Paidos. Cap. 1 y 2

12) Zablotsky, Edgardo (2020) “Coronavirus y Leviatán”, Diario Perfil, recuperado de: https://www.perfil.com/noticias/coronavirus/edgardo-zablotsky-coronavirus-leviatan-coronavirus-cuarentena-suecia-uruguay.phtml