lunes, 29 de julio de 2013

El triángulo fundamental

              Constantemente vemos como los políticos, independientemente el partido, nos toman el pelo. Nos faltan el respeto casi burlándose de nosotros en nuestras propias narices. No hacen nada para mejorar nuestra calidad de vida, toman decisiones donde ellos mismos son los principales y mayores beneficiados, y lo peor de todo, en años electorales se muestran más sensibles de lo normal como si fueran todos Ghandis, madre teresas y papas juntos: se sacan fotos abrazando ancianos, alzando bebés, dando besos, y salen a "recorrer las villas" en lo que parecen una suerte de celebrities caminando entre sus fans, ya que caminan por las villas con una sonrisa saludando a todo el montón de curiosos (o extras contratados).  Prometen cosas a mas no poder y hablan hasta la verborragia de todo lo que hicieron bien y lo que van a hacer. Eso si, ninguno muestra autocrítica o si la muestra es muy mínima: todo lo que hacen está bien y no se los puede juzgar.  Hay una sola cosa que podemos decir que es cierta por donde se la mire: los políticos, todos, son oportunistas. Ninguno lucha por una misión noble y honesta, todos lo hacen por una porción de la "torta", cuando hay plata todos oficialistas y están con el gobierno de turno. Cuando la plata, las oportunidades de enriquecimiento, el poder y la consecuente impunidad para actuar se agotan, son todos opositores y todos prometen "el cambio".
              Existen tres cosas que si formaran parte de una política de estado seria, responsable, desinteresada y no oportunista, harían al desarrollo pleno del país y de la sociedad en general: Educación, Salud, y Medio ambiente. Este triángulo, tridente, trípode, como queramos imaginarlo, podría ser la base de cualquier partido político serio, pero ninguno en 200 años de historia argentina lo adoptó como misión. Todos fueron oportunistas y aprovecharon la ocasión del momento para ganar poder, riqueza e impunidad. Vivimos lamentablemente en un país podrido de corrupción desde sus raíces, con apenas algunos claros de trabajo serio a nivel político que fueron muy esporádicos. Hay que buscar muy profundo en los libros de historia para hallarlos.
            Educación: Es la base del desarrollo, crear un sistema verdaderamente inclusivo, responsable, obligatorio, que forme ciudadanos con capacidad para pensar, debatir ideas, ser objetivos, cultos, que deseen aprender constantemente. Un país educado es un país de gente inteligente y es un país con gran capital intelectual. Desde el punto de vista de un empresario, sería un país con "mano de obra calificada".
                Salud: Sin un buen sistema de salud que respalde a cada ciudadano independientemente quien sea, no se puede desarrollar la educación. Se necesitan hospitales de alta calidad, eficientes, obras sociales que protejan a todos, acabar con el negocio de la "industria farmacéutica" y que los remedios lleguen a todos los enfermos con facilidad y sin aprovechamientos económicos.
               Medio ambiente: Finalmente, cuidar lo que es de todos es la base. Que todos los que habitan el país puedan tener agua limpia y potable, que se pueda respirar aire puro en las grandes ciudades, que las industrias sean responsables socialmente y contribuyan no contaminando, que la basura no tape las calles, que las mineras internacionales no devasten el territorio, etc.
             

            Son tres cosas, pero que bien trabajadas pueden cambiar el país y el mundo entero. Desarrollándolas, se acaba una lista interminable de problemas cotidianos.Por ejemplo, inseguridad, pobreza, desocupación, inflación, consumismo, falta de conciencia ambiental, alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, barras bravas, violencia de género, trata de personas, mentiras, chantajes, corrupción, fraudes, crímenes, discriminación, y la lista es prácticamente infinita. No alcanza con poner más policías y decir "luchamos contra la inseguridad" o suspenderle la cancha a un equipo por un acto de violencia. Son actos menores, es como si fuera un árbol y simplemente lo podamos cuando las ramas están muy grandes y nos están molestando. Con el tiempo vuelven a crecer. Lo que hay que hacer es atacar los problemas de raíz, para que no se repitan. Y la raiz a desarrollar es esa: EDUCACIÓN, SALUD Y MEDIO AMBIENTE. El triangulo fundamental.